Casi nadie construye su red de LinkedIn con un plan. Se acepta una invitacion tras un congreso, se conecta con todo el equipo la primera semana en un empleo nuevo, se responde a una consultora de seleccion que daba buena impresion. Con el tiempo llega el dia en el que quieres poner distancia con una persona concreta, y la duda es siempre la misma: si se va a enterar.
Cuatro opciones, de la discreta a la drastica
Conviene saber lo que hace cada una antes de elegir. LinkedIn cambia sus funciones y la forma de nombrarlas con el tiempo, asi que lo siguiente describe el funcionamiento tal y como se suele explicar, sin garantias.
- No hacer nada. Infravalorada. Un contacto con el que nunca interactuas apenas te cuesta nada, y nadie puede interpretar un gesto que no has hecho.
- Dejar de seguir. Sigues conectado, pero sus publicaciones dejan de llegar a tu feed. La otra persona no recibe ningun aviso y, desde su lado, nada cambia.
- Eliminar el contacto. La conexion desaparece. Segun lo que se sabe, LinkedIn no avisa a la otra persona, aunque puede darse cuenta tiempo despues de que la conexion ya no existe.
- Bloquear. La opcion drastica. Ninguno de los dos ve ya el perfil ni la actividad del otro, los mensajes entre ambos se cortan y LinkedIn deja de sugeriros como contactos. Segun la informacion disponible, las recomendaciones y validaciones de aptitudes entre vosotros desaparecen y no se recuperan aunque volvais a conectar. Un bloqueo puede deshacerse, con limitaciones, asi que conviene tratarlo como casi definitivo.
Solo eliminar y bloquear dejan algun rastro perceptible. Dejar de seguir es invisible por definicion, y por eso es la respuesta adecuada con mucha mayor frecuencia de lo que parece.
Ninguna de estas opciones cambia la visibilidad general de tu perfil. Eso depende de los ajustes de privacidad, y nuestras entradas sobre la busqueda de empleo discreta en LinkedIn y sobre la visibilidad del perfil los explican con detalle.
Cada persona, su respuesta
El excolega que lo comparte todo
La colaboracion con esa persona funcionaba bien, quiza te sirva de referencia algun dia, y sus publicaciones sobre su rutina matinal llenan tu feed. Para esto existe dejar de seguir. Conservas la relacion, el historial compartido y las validaciones, y simplemente dejas de leer. Si un dia quieres escribirle, la conexion sigue ahi y no ha pasado nada raro entre vosotros.
El antiguo jefe
Aqui entra lo personal. Puede que la salida acabara mal, con un preaviso tenso o una negociacion del finiquito poco amistosa. O simplemente no quieres que vea tu nuevo puesto ni tus publicaciones. La eleccion real es entre eliminar el contacto y no hacer nada.
Eliminarlo es silencioso en el momento, y lo normal es que nunca lo compruebe. Pero si entra en tu perfil, una conexion que falta se lee como una decision. Si quiza necesitas su referencia, o trabajas en un sector reducido en el que todo se comenta, no hacer nada suele ser la opcion sensata. Un antiguo jefe que ve tu nuevo cargo casi nunca hace algo con ese dato. Uno que descubre que lo has quitado de tu red, a veces reacciona.
El reclutador que no para, o alguien que cruza la raya
Un reclutador que escribe de vez en cuando y no recibe respuesta solo hace su trabajo. Uno que sigue insistiendo despues de un no claro, o que pasa a un tono personal, es otra historia. Lo mismo vale para cualquier persona cuyos mensajes se parecen a un acoso: bloquea y denuncia el comportamiento ante LinkedIn si incumple las normas de la plataforma. El bloqueo corta los mensajes y le impide ver tu actividad, que es justo lo que buscas. Detectar un perfil falso de reclutador es otra cuestion, y la tratamos en nuestra entrada sobre reclutadores falsos en LinkedIn.
Dejar de seguir para el ruido, eliminar para la distancia, bloquear para la seguridad. Ante la duda, casi siempre basta con la primera opcion.
Lo que la otra persona puede llegar a notar
Es la duda que hay detras de casi todas las busquedas sobre el tema, asi que va sin rodeos, con la advertencia de siempre: las funciones cambian.
Si dejas de seguir a alguien, no recibe ningun aviso y no hay nada que ver desde su lado. Seguis apareciendo en la red del otro y podeis escribiros como antes.
Si eliminas el contacto, segun parece tampoco recibe aviso. Lo que puede notar es la ausencia: si visita tu perfil, intenta escribirte o repasa su lista de contactos, quiza vea que la conexion ya no existe. Poca gente lo comprueba, pero quien lo comprueba suele ser justo la persona que esperabas que no lo hiciera.
Si bloqueas a alguien, el cambio es mayor. Deja de ver tu perfil, algo que puede notar si te busca. Las recomendaciones y validaciones entre ambos desaparecen, de modo que si esa persona te ha dedicado un parrafo elogioso, bloquearla borra tambien ese parrafo de tu perfil.
Tu jefe actual, entre tus contactos
Es el caso que genera mayor ansiedad sin motivo. Empiezas una busqueda discreta, tu responsable figura entre tus contactos directos y te tienta eliminarlo antes de tocar el perfil.
Por lo general, no lo hagas. Eliminar a tu jefe actual resulta mucho menos discreto que la propia busqueda. Puede que nunca note un retoque en tu titular, pero quiza note que la conexion ha desaparecido, y la conclusion logica para esa persona es que ocultas algo. Dejar de seguirlo no cambia nada visible para tu jefe ni oculta tu actividad, asi que tampoco ayuda aqui.
Lo sensato es aburrido. Cambia el perfil poco a poco y no de golpe, revisa los ajustes de privacidad antes de editar nada y evita reaccionar o comentar publicaciones de consultoras de seleccion de forma que pueda aparecer en su feed. Cuando ya hayas salido de la empresa, con el finiquito firmado, decides con calma si esa conexion sigue teniendo sentido.
Guardar una recomendacion antes de cortar
A veces la persona de la que quieres alejarte te ha escrito una buena recomendacion. Segun lo que se sabe, el bloqueo la borra para siempre, y lo que ocurre tras una simple eliminacion no queda tan claro. Mejor guardar una copia antes de mover ficha.
- Copia el texto completo de la recomendacion junto con el nombre de la persona, su cargo en aquel momento y la fecha.
- Apunta el contexto: el proyecto, el equipo, lo que esa persona observaba de tu trabajo.
- Decide si quieres seguir proponiendola como referencia. Si la respuesta es no, ese texto es un testimonio de reconocimiento, no un contacto que ofrecer.
Ese texto sigue siendo util. Puedes citar una frase en una carta de presentacion o en una entrevista, atribuida a "una antigua responsable". Y si generas tu CV a partir de tu perfil de LinkedIn con una herramienta como Postulit, guardar esas citas en un archivo aparte evita perderlas cuando el perfil cambie.
Eliminar despues, sin ruido
Queda un enfoque que encaja con casi todos los casos delicados: no hace falta actuar en caliente.
Si un empleo acaba mal, espera. Deja pasar unos meses, deja que tu perfil se asiente con su nueva forma y elimina el contacto cuando ya no signifique nada para nadie. Una eliminacion la semana de la dimision parece una declaracion. El mismo gesto mucho despues parece una simple limpieza, si alguien llega a notarlo.
Lo mismo sirve para los contactos dormidos: gente con la que coincidiste una sola vez en una feria de empleo, consultoras de una busqueda cerrada hace tiempo, antiguos colegas de un puesto que apenas recuerdas. Ve eliminando unos pocos cada vez en lugar de todos de golpe, y conserva a cualquiera a quien quieras escribir en el futuro. Si te arrepientes de una eliminacion, puedes volver a conectar, y nuestra entrada sobre retomar el contacto con alguien en LinkedIn tras una larga temporada de silencio explica la forma de hacerlo sin resultar raro.
Para empezar esta semana: recorre tu feed y, cada vez que una publicacion te haga resoplar, hazte una sola pregunta: ruido, distancia o seguridad. Deja de seguir el ruido en el acto, anota en una lista los nombres que piden distancia para revisarlos dentro de unas semanas, y reserva el bloqueo para quien te haya dado un motivo real.