El lunes te inscribes en una oferta a traves del portal de empleo de una empresa. El jueves todo cambia: llega otra propuesta, o relees el anuncio y el puesto no se parece al que imaginabas. La mayoria de los portales ofrecen entonces un boton para retirar la candidatura, y poca gente sabe lo que deja ese clic dentro del sistema.
Este texto trata la parte del sistema: lo que ocurre con tu expediente al retirar candidatura en el portal, antes de cualquier contacto con un reclutador. Si ya tienes entrevistas en marcha, el asunto es otro.
Lo que hace de verdad el boton de retirar
Muchas empresas gestionan su portal de empleo con un software de seguimiento de candidatos, un ATS (applicant tracking system). En estas herramientas, el boton de retirar suele comportarse de forma parecida de un proveedor a otro: cambia un estado. Casi nunca borra nada.
Lo habitual es que la candidatura pase de un estado del tipo "En revision" a "Retirada por el candidato". El expediente sigue en la base de datos: el CV, las respuestas a las preguntas de cribado, la fecha de inscripcion y la fecha de retirada. Los reclutadores con acceso a esa vacante normalmente pueden seguir abriendolo, y algunos sistemas muestran el estado en tu perfil de candidato para todas las ofertas de esa empresa.
Todo esto cambia mucho de un caso a otro. Algunos programas ocultan las candidaturas retiradas en la vista por defecto del reclutador, otros las dejan a la vista, y unos cuantos solo permiten retirarse antes de cierta fase. El significado de cada estado en general lo explicamos en nuestro post sobre los estados de una candidatura; aqui la cuestion es concreta. La retirada es un hecho registrado, con su fecha, unido a tu nombre.
Retirar una candidatura no la hace desaparecer. La convierte en una candidatura retirada.
Dicho asi suena inquietante, y casi nunca lo es. Una retirada en el historial se lee como la decision de alguien que se toma la molestia de avisar. Los reclutadores ven cosas mucho peores en sus bases de datos cada semana.
Motivos habituales para dar marcha atras
Las razones suelen ser corrientes, y quien recluta las ve a diario.
- Has aceptado otra oferta. Es el caso habitual y el que menos explicaciones necesita. Al retirarte, el reclutador no pierde tiempo cribando a alguien que va a decir que no.
- El puesto ha cambiado. Han reescrito el anuncio, la ubicacion es otra, o una conversacion con alguien de dentro te deja claro que el trabajo real no es el que se anuncia.
- Te has inscrito por error. Con las candidaturas en un clic pasa a menudo: la intencion era guardar la oferta y al final la has enviado.
- Has mandado el CV equivocado. La version pensada para otro sector, o la que lleva todavia el telefono antiguo.
Los tres primeros motivos justifican la retirada sin dudar. El cuarto es el que da problemas, y lo tratamos aparte, en la seccion dedicada al CV corregido.
Las consecuencias de retirar una solicitud de empleo
Dentro de esta duda hay en realidad dos preguntas distintas, con respuestas diferentes.
En la misma oferta
Para la misma vacante, la retirada suele ser definitiva. Muchos sistemas no admiten una segunda inscripcion en una oferta de la que te has retirado, o la marcan como duplicada. Algunas empresas la reabren a mano si se lo pides al reclutador con amabilidad, pero conviene no contar con ello. Si existe la menor posibilidad de que el puesto te siga interesando, no pulses el boton por impulso.
La manera en la que un sistema relaciona una segunda candidatura con la primera (mismo correo, mismo nombre, mismo telefono) es otro tema, y lo cubre nuestro texto sobre volver a inscribirse con el mismo correo y lo que recuerda el ATS.
En otras ofertas de la empresa
Para un puesto distinto en esa misma empresa, la retirada no suele tener ningun efecto formal. En la mayoria de sistemas no funciona como bloqueo ni como penalizacion oculta. Un reclutador que mire tu perfil ocho meses despues quizas la vea, y la lectura habitual es neutra: buscabas trabajo y has tomado una decision.
El problema aparece con la repeticion. Inscribirse, retirarse, volver a inscribirse, cuatro veces en doce meses en la misma empresa, y quien revisa tu perfil puede empezar a preguntarse si tienes claro lo que buscas. Una retirada aislada y con un motivo claro no plantea ningun problema.
Retirar para subir un CV corregido
Es el escenario en el que el boton sale caro. Detectas una errata, o te das cuenta de que el archivo adjunto no es el bueno, y el impulso es retirar la candidatura para volver a enviarla con la version limpia.
El problema es que, en muchos sistemas, la retirada cierra el acceso a esa vacante. Te retiras, intentas inscribirte de nuevo y el portal te avisa de que ya existe una candidatura tuya. Resultado: ninguna candidatura activa, solo una retirada con el CV equivocado adjunto.
Y cuando el nuevo intento funciona, el reclutador puede ver dos entradas, una debajo de la otra: la retirada y la nueva. Eso da peor impresion que la errata original.
Hay alternativas mejores, aproximadamente en este orden:
- Comprueba si el portal permite cambiar los documentos de una candidatura activa. Algunos lo permiten, al menos antes de que empiece la revision.
- Si no es posible, deja la candidatura tal cual y manda el CV corregido por correo al reclutador, con una frase que aclare que sustituye al archivo anterior.
- Si el fallo es menor (una coma, una fecha escrita de dos formas), olvidalo. Nadie descarta a un candidato por un punto de menos.
Si tu CV necesita una limpieza a fondo antes de las proximas candidaturas, es el momento de rehacerlo bien. Postulit convierte tu perfil de LinkedIn en un borrador de CV nuevo en pocos minutos, y eso evita retocar el mismo archivo para cada oferta.
Sin boton de retirada, y la tentacion de desaparecer
Muchos portales no tienen boton de retirar. Algunos lo ofrecen solo antes de la primera revision, otros nunca, y otros lo esconden en un area de candidato cuya clave de acceso olvidaste hace tiempo.
En ese caso basta un correo breve al reclutador o a la direccion generica de seleccion. Limitate a los hechos:
"Hola, mi candidatura a la oferta de coordinadora de logistica (referencia 4471) es del 3 de marzo. He aceptado otra propuesta y quiero retirarla. Gracias por su tiempo. Lucia Gomez"
Con eso basta. Sin explicaciones largas, sin disculpas, sin pedir valoraciones. Si conoces el nombre del reclutador, usalo. Normalmente puede actualizar el estado desde su lado, y a ti te queda una prueba escrita de la retirada.
Queda la opcion de no hacer nada. Hay candidatos que nunca se retiran: dejan de contestar y la candidatura se apaga sola. El proceso termina, cierto, pero el expediente suele acabar con un estado menos favorable, del tipo "Sin respuesta" o "Candidato no localizable", anotado por alguien que ha perdido tiempo persiguiendote.
Retirarse cuesta treinta segundos y deja un rastro limpio. Si ya hay una entrevista en la agenda, el boton no basta y lo que cuenta es la conversacion; nuestro texto sobre la forma de retirarse de un proceso de entrevistas sin quemar puentes cubre esa fase.
Un matiz final: retirar la candidatura no borra tus datos. Si quieres que la empresa elimine tu CV y tu informacion personal, hace falta una solicitud aparte, amparada en el RGPD y la LOPDGDD, y nuestro post sobre la conservacion de datos en los ATS explica el procedimiento.
Antes de pulsar
Hazte una sola pregunta: en las proximas semanas, existe algun escenario en el que este puesto te siga tentando? Si la respuesta es afirmativa, deja viva la candidatura y, si hace falta, rechaza la oferta luego. Si la respuesta es no, retirate: desde el portal si tiene la opcion, con un correo de dos frases si no la tiene.
Despues apunta la empresa, el puesto y la fecha en algun sitio facil de encontrar. La proxima vez que te inscribas alli, vas a saber exactamente lo que tiene delante el reclutador cuando aparece tu nombre.