Durante una etapa larga habeis trabajado en la misma planta. Conoces su forma de llevar una reunion y esa persona conoce tu manera de gestionar un plazo que se complica. Ahora su nombre aparece en la oferta como responsable del puesto. El impulso natural es escribir una carta cercana, casi de amigo, y casi siempre es un error.
Una carta breve y factual
Una carta de presentacion normal intenta demostrar cualidades que el lector no puede comprobar: fiabilidad, rigor, capacidad de trabajar en equipo. Tu excolega ya las ha visto en accion. Sabe si cumples lo que prometes, y ningun parrafo va a borrar ese recuerdo, bueno o malo.
Por eso la carta cambia de funcion. Ya no sirve para presentarte, sirve para ponerle al dia. Lo unico nuevo que puedes ofrecerle es lo que ha pasado desde que dejasteis de coincidir:
- El alcance. Gestionas ahora un presupuesto, un equipo o una cartera de clientes que entonces no llevabas?
- Las competencias. Una herramienta nueva, una certificacion, un idioma, la responsabilidad sobre una cuenta de resultados.
- Los resultados recientes. Las cifras de tus dos puestos recientes, las que esa persona no tiene forma de conocer.
Una buena version de esta carta suele recortar un tercio respecto a una carta estandar. Y eso es bueno. Presumir de organizacion ante alguien que te ha visto cerrar un trimestre caotico suena falso, y lo nota enseguida.
Tu excolega conoce a la persona que eras entonces. La carta existe para contarle la persona que eres hoy.
La relacion, en la primera linea y una sola vez
Ocultarla no tiene sentido. Va a reconocer tu nombre entre las candidaturas, y si alguien del comite se entera despues, tu silencio parece una maniobra.
Mencionala una vez, con datos, y pasa a otra cosa:
"Entre 2019 y 2022 coordinaba el control de calidad del equipo de pagos de Northbeam, dentro de la reconstruccion del proceso de compra que liderabas. Me presento al puesto de Responsable de Pruebas de tu area."
Esa frase fecha la relacion, define el papel de cada uno y anuncia la candidatura. Es suficiente. No vuelvas sobre la historia comun al cerrar la carta con un "ojala volvamos a coincidir". Una mencion es contexto. Tres menciones empiezan a parecer la peticion de un favor.
Sobre el registro: aunque en la oficina hubiera confianza total, la carta mantiene un tono profesional. Es un documento que circula, y quien lo lee en Recursos Humanos no debe sentir que interrumpe una conversacion privada. La complicidad se queda para el mensaje personal, no para el expediente.
El lector que no os conoce a ninguno de los dos
Tu excolega puede ser el responsable del puesto, pero casi nunca es el unico lector. La carta pasa por Recursos Humanos, a veces por un ATS, y a menudo por alguien del comite que viene de otra area y no sabe nada de vuestra historia.
Ese lector tiene que entenderlo todo sin contexto. Elimina:
- "Como ya sabes..." Tu excolega quiza lo sepa. La tecnica de seleccion, no.
- Apodos, nombres en clave de proyectos y bromas internas. "El simulacro de los viernes" significaba algo para tu antiguo equipo. Para un desconocido es ruido.
- Referencias a gente en comun. "Dale recuerdos a Lucia" pertenece a un mensaje personal, no a un documento que se reenvia.
Una prueba sencilla: pasa el borrador a alguien que no conozca a tu excolega. Si alguna frase le obliga a preguntar el sentido, reescribela en terminos neutros. Nombra la empresa, describe el proyecto de forma sencilla, da el resultado.
Hay un segundo motivo. Muchos responsables temen parecer que favorecen a un amigo, y algunas empresas les piden declarar cualquier relacion previa con un candidato dentro de su politica de conflicto de intereses. Una carta neutra y basada en hechos les permite defenderte ante los demas. Una carta llena de complicidad les pone en un aprieto.
Cuando la jerarquia se ha invertido
Es la version delicada de esta situacion. Hay dos casos frecuentes.
Eras su superior
Revisabas su trabajo y ahora le toca a esa persona evaluar el tuyo. El riesgo tiene que ver con el tono, y falla en dos direcciones opuestas. Hay quien vuelve sin querer a la dinamica antigua ("siempre supe que ibas a llegar lejos"), que suena paternalista. Otros compensan en exceso con una deferencia forzada, que suena falsa.
Dirigete a la persona que es hoy: quien contrata. Habla de sus retos actuales, no de tus responsabilidades de antes. Una frase basta para despejar la duda que todo el comite tiene en la cabeza: "Me presento a un puesto tecnico sin personas a cargo y tengo claro lo que eso implica." No hace falta un parrafo entero.
Nunca menciones que la formaste, que la contrataste o que impulsaste su ascenso. Aunque sea cierto, la pone en una posicion delicada si la carta circula.
Era tu junior y tu carrera ha ido a otro ritmo
El caso contrario: esa persona ha subido rapido y tu trayectoria ha sido distinta. La tentacion es justificarlo. Resiste casi todo ese impulso. Si hay una razon clara (una excedencia, un cambio de sector, la eleccion consciente de una empresa de menor volumen), dedica una frase en el cuerpo de la carta. Para lo demas, centrate en lo que aportas hoy. Nadie va a puntuar tu trayectoria: se trata de cubrir un puesto.
Avisar antes de postular
Casi siempre conviene. Un mensaje breve antes de enviar la candidatura es educado y util. Evita la sorpresa de encontrar tu nombre en la lista de candidatos y le da a tu excolega la ocasion de avisarte de algo del proceso: una norma de abstencion, un candidato interno ya en marcha, un programa de referidos por el que conviene pasar.
Hazlo corto y dale una salida facil:
"Hola, Pablo. He visto la oferta de Responsable de Pruebas en tu equipo y voy a presentar la candidatura por la web esta semana. Prefiero que te enteres antes por este mensaje. No tienes que hacer nada, y si hay algun motivo que lo complique, dimelo sin problema."
Lo que conviene evitar:
- Pedirle que te salte el proceso formal. Le pones en una situacion comprometida.
- Adjuntar el CV y pedir su opinion. Equivale a pedirle un filtro previo a escondidas.
- Tomar una respuesta cordial por una promesa. Se puede ser amable en privado y tener que aplicar una plantilla de evaluacion en el comite.
Despues, postula por el canal normal, con el mismo nivel de cuidado que para un desconocido. Si la empresa pide al responsable que se aparte de la decision, tu expediente llega a gente que no te conoce. Otra razon para que el CV y la carta se sostengan solos.
La estructura, parte por parte
- Apertura (dos frases). La relacion, con fechas y papeles. El puesto al que te presentas.
- Lo que ha cambiado (un parrafo). Alcance y competencias desde que dejasteis de coincidir, con hechos.
- Pruebas (un parrafo). Dos o tres resultados de tus puestos recientes, con cifras si las tienes, elegidos segun la oferta.
- Encaje (dos o tres frases). El motivo de este puesto y este equipo, ahora. Aqui conocer al responsable ayuda de verdad: puedes nombrar los problemas reales del equipo sin adivinar.
- Cierre (una frase). Disponibilidad y una despedida sobria.
Nada sobre tus valores, ninguna nostalgia del proyecto que compartisteis.
El CV sigue la misma logica de puesta al dia. Si tu perfil de LinkedIn va por delante de tu CV, una herramienta como Postulit lo convierte en un CV limpio y actual, para que el documento respalde lo que dice la carta. Un excolega detecta enseguida un CV que describe el puesto que ocupabas cuando os sentabais cerca.
Lo que debes hacer antes de enviarla
Antes de enviar, subraya cada frase con informacion que tu excolega ya conoce. Borra casi todas, conserva la linea inicial sobre vuestra historia comun y comprueba que lo que queda es nuevo, concreto y comprensible para un desconocido del comite. Si la carta pierde un tercio, probablemente ha mejorado.