Casi todo el mundo que intenta encontrar un mentor en LinkedIn empieza con la peticion equivocada. Escribe a un desconocido "quieres ser mi mentor?", la otra persona imagina un compromiso sin fecha de fin y la respuesta nunca llega. Existe un enfoque menos ambicioso, mucho menos pesado para la otra parte y al que resulta facil decir que vale.
Pedir una conversacion, no una mentoria
La palabra "mentor" pesa. A quien la lee le sugiere llamadas mensuales, decisiones de carrera de las que se va a sentir responsable y una relacion sin final claro. Incluso la gente generosa duda antes de aceptar algo asi con alguien a quien no conoce.
Una sola conversacion de 20 minutos es otra cosa. Tiene un principio y un final, cuesta poco a la otra persona y permite a ambos comprobar si hay sintonia. Muchas relaciones de mentoria que funcionan nunca reciben ese nombre: empiezan con una llamada util y siguen porque la persona con menos experiencia vuelve con avances concretos.
Por eso conviene quitar la palabra "mentor" de la peticion. Buscas a alguien que te regale una buena conversacion. Lo demas llega con el tiempo, o no llega, y no pasa nada.
Elegir a gente dos pasos por delante, no a celebridades
El instinto empuja hacia arriba: la directora cuyas publicaciones suman miles de reacciones, el fundador al que sigue todo el sector. Esos perfiles reciben decenas de peticiones cada semana. Y aunque alguno acepte, sus consejos pueden quedar demasiado lejos de tu situacion para servirte.
Busca en cambio a alguien que vaya unos dos pasos por delante. Si trabajas como enfermera en planta y quieres pasar a gestion sanitaria, la persona adecuada no es el director general de un gran hospital, sino una supervisora que hizo ese salto hace tres o cuatro cursos. Recuerda los detalles: el master que le sirvio de verdad, las preguntas de la entrevista, la formacion que fue tiempo tirado.
Algunos filtros utiles durante la busqueda:
- Su puesto actual es el que quieres a continuacion, o el siguiente.
- Su trayectoria incluye una transicion parecida a la tuya (cambio de sector, traslado a otro pais, paso de consultora a empresa).
- Publica o comenta de vez en cuando, un indicio de que sigue activa en la plataforma.
- Compartes algo real con esa persona: una universidad, un antiguo empleador, una ciudad, una comunidad profesional.
El criterio final pesa sobre los otros, y lleva directamente al circulo cercano.
Empezar por exalumnos y antiguos colegas
Un mensaje en frio puede funcionar, pero las respuestas aumentan de forma clara cuando existe un hilo real entre las dos personas. Los dos grupos con mayor calidez son quienes estudiaron en tu misma universidad y quienes trabajaron en una empresa en la que tambien estuviste.
La mayoria de universidades y escuelas de negocio tienen un espacio propio en LinkedIn con su lista de antiguos alumnos, y esa lista suele poder filtrarse por empleador, ciudad y area de estudio. Lo mismo vale para una gran universidad que para un centro de FP. En nuestro texto sobre la red de exalumnos para buscar trabajo explicamos el metodo con detalle.
Los antiguos colegas son el otro grupo olvidado. Alguien con quien compartiste oficina hace tres empleos puede ir hoy justo dos pasos por delante. Si llevas mucho tiempo sin hablar con esa persona, basta una nota breve y honesta, y tenemos un texto aparte para retomar el contacto en LinkedIn sin incomodidad. Si la persona que te interesa es un contacto de segundo grado, a menudo funciona mejor pedir una presentacion al contacto en comun.
El primer mensaje: breve, concreto y facil de aceptar
Un buen mensaje para pedir mentoria no usa la palabra "mentoria". Resume tu situacion en una frase, explica el motivo por el que has elegido a esa persona en concreto y pide algo modesto con una salida facil. Este es un ejemplo para adaptar:
Hola [Nombre], soy enfermera en una planta de cirugia en Valencia y quiero dar el salto a la gestion sanitaria. He visto que hiciste ese cambio hace unos cursos, y tu comentario sobre los indicadores de calidad asistencial me hizo pensar. Te encaja una llamada de 20 minutos en las proximas semanas? Tengo tres preguntas concretas sobre el modo en que diste el paso. Si ahora no es buen momento, lo entiendo perfectamente.
Fijate en lo que hace. Menciona un detalle real del perfil o de la actividad de la persona, lo que demuestra que no envias el mismo texto a cincuenta desconocidos. Fija una duracion. Deja ver que llegas con la tarea hecha. Y permite decir que no sin culpa, algo que, curiosamente, favorece una respuesta positiva.
Lo que sobra: tu trayectoria completa, un enlace a tu CV, halagos que valen para cualquiera y cualquier peticion vaga del estilo "quiero conocer tu opinion". Si primero necesitas enviar una invitacion, deja la nota en una o dos frases y guarda la peticion real para despues. Sin respuesta tras una semana, un recordatorio amable basta; luego, pasa al siguiente nombre.
Lo que conviene llevar a la llamada
La forma de estropear un "vale" es llegar y soltar: "Bueno, algun consejo?". La otra persona tiene que adivinar sola lo que necesitas. Plantea la llamada como una entrevista informativa con el foco puesto en tu siguiente paso.
Prepara tres o cuatro preguntas que solo esa persona puede responder bien. Preguntar por su llegada a la gestion sanitaria es flojo, porque la respuesta aparece en su perfil. Preguntar por las renuncias que exigio dejar la planta funciona mejor: se apoya en su experiencia y te da algo aplicable.
Ten preparada una version corta de tu situacion, dos o tres frases como mucho. Conviene tambien tener el perfil y el CV en orden, porque mucha gente te busca justo antes o justo despues de la llamada. Una herramienta como Postulit convierte tu perfil de LinkedIn en un CV limpio en pocos minutos, asi que no hay prisas si te lo piden.
Vigila el reloj. Si pediste 20 minutos, ofrece cerrar a los 20 minutos, aunque la charla vaya bien. Respetar el tiempo acordado es lo que te consigue una segunda llamada.
Convertir una llamada en una relacion ocasional
Este es el paso que casi todo el mundo se salta, y es justo el que crea un mentor. En las 24 horas siguientes, envia un agradecimiento breve que recoja una idea concreta de la conversacion. Despues, y aqui reside la clave, haz algo con sus consejos.
Pasadas unas semanas, vuelve a escribir con una novedad concreta. Por ejemplo: "Me sugeriste preparar un proyecto de mejora para presentarlo en la entrevista. Lo hice y me han llamado para dos procesos de supervision. Gracias de nuevo por el empujon." Ese mensaje te lleva dos minutos y hace por la relacion lo que no logra ningun elogio. A la gente le gusta ver que sus consejos dan fruto, y le indica que tu proxima pregunta tambien va a merecer la pena.
A partir de ahi, el ritmo puede ser ligero: una novedad cada dos o tres meses, una pregunta cuando llegue una decision real, una felicitacion cuando la otra persona cambie de puesto. Con el paso de los cursos, eso es lo que parece una mentoria en la vida real, aunque nadie la llame asi.
Tu siguiente paso esta semana
Elige a cinco personas que vayan unos dos pasos por delante, empezando por exalumnos y antiguos colegas. Revisa su actividad reciente y encuentra un detalle real de cada una. Envia dos mensajes esta semana con la estructura de arriba y apunta las tres preguntas que vas a hacer si aceptan. Despues, sea quien sea la primera persona en responder, vuelve a escribirle unas semanas despues para contarle lo que hiciste con sus consejos.