Un mensaje de un reclutador en LinkedIn suele ser una buena noticia. Casi siempre hay detras una persona real con una vacante real. Una minoria de esos mensajes, sin embargo, sale de perfiles falsos muy bien montados, y la defensa que funciona es sencilla: leer el perfil antes de responder con cualquier dato que importe.
De las estafas de empleo en general, con sus alertas y sus buenas costumbres, ya se ocupa otro texto de este blog. Este se centra en la lectura: el perfil de quien te escribe, el perfil de empresa al que dice pertenecer y el instante exacto en el que la conversacion empieza a torcerse.
Lo que delata un perfil falso
Conviene empezar por el lado oscuro, porque los perfiles falsos fallan casi siempre en los mismos puntos. La foto es demasiado perfecta, un retrato de estudio de los que abundan en los bancos de imagenes, o un rostro con algo raro que cuesta nombrar. Una busqueda inversa de la imagen lleva un minuto y a veces resuelve la duda de golpe.
El perfil suele ser reciente o hueco. Un titular lleno de frases de reclutamiento ("Buscamos talento! Teletrabajo y buen sueldo!") y casi nada debajo. La trayectoria cabe en una frase, o menciona una gran marca sin un solo detalle. Hay pocos contactos, o muchos pero sin ninguna coherencia: gente de todos los paises y sectores, sin relacion visible con la seleccion de personal.
La actividad tambien habla. Una cuenta falsa no suele tener publicaciones, o tiene una racha de contenidos compartidos concentrada en unos pocos dias. Una carrera de verdad es desordenada. Una inventada es limpia y nueva.
Ninguna de estas pistas basta aislada, porque un reclutador recien llegado al oficio puede tener un perfil escaso durante sus primeras semanas. Pero cuando la foto, la trayectoria, los contactos y la actividad apuntan en la misma direccion, conviene tomarlo en serio.
El perfil habitual de un reclutador real
Un reclutador de verdad deja rastro. Su trayectoria profesional tiene sentido: un puesto en una consultora de seleccion o en el equipo de talento de una empresa, a menudo un empleo anterior, a veces un salto desde ventas o recursos humanos. Las fechas encajan. La empresa que aparece en su perfil coincide con la que menciona el mensaje, o el mensaje explica con claridad la relacion entre ambas.
Observa tambien su red. Una reclutadora de una empresa de logistica de Zaragoza suele tener entre sus contactos a gente que indica esa misma empresa como empleador, y a candidatos y responsables del sector. Su actividad a lo largo del tiempo importa: ofertas publicadas, comentarios sobre la actualidad del oficio, publicaciones de colegas que comparte. Todo ello repartido en un periodo largo, no en tres dias.
Algunos perfiles muestran ademas una marca de verificacion. LinkedIn ofrece una verificacion de identidad y del lugar de trabajo, gratuita y opcional, que aparece en parte de los perfiles. Es un buen indicio de que detras de la cuenta hay alguien real. No es una garantia, y muchos reclutadores de verdad nunca la han activado. Otro texto de este blog analiza si la insignia de verificacion compensa a quien busca empleo.
Un perfil muestra tambien a otros miembros parte de la informacion de la cuenta. Merece un vistazo, sobre todo si el resto parece escaso.
El perfil de empresa no basta
El siguiente paso natural es mirar la empresa. Si hay un perfil de empresa con logotipo, descripcion y una lista de personas en plantilla, parece que el asunto queda resuelto.
No lo queda. Crear ese perfil cuesta poco, y quien monta la estafa sabe que los candidatos lo consultan. Algunos preparan un perfil de empresa muy cuidado para una sociedad inexistente, o para una que imita a una marca conocida con un nombre casi igual. Luego le asocian unos cuantos "empleados" falsos cuyos perfiles se respaldan unos a otros. Desde fuera parece un negocio modesto que funciona.
Trata ese perfil como una pista entre varias. Las personas que figuran en plantilla tienen trayectorias creibles? La empresa existe fuera de LinkedIn, con una web cuidada, una direccion real, una inscripcion en el Registro Mercantil, opiniones de antiguos trabajadores? Y si el reclutador dice trabajar para una marca famosa, compara el perfil de empresa que te indica con el que encuentras tras buscar esa marca por tu cuenta.
Cuando la conversacion sale de LinkedIn
Aqui es donde muchas falsas ofertas se descubren. Tras un primer mensaje amable, el supuesto reclutador te pide seguir en una app de mensajeria. Los motivos suenan razonables: es un canal rapido, o el responsable del puesto lo prefiere. En cuanto cambias de canal, pierdes el registro y la proteccion de los mensajes de LinkedIn.
Despues llega una "entrevista" solo por escrito. Preguntas tecleadas, a veces durante una hora, y nadie aparece nunca en videollamada ni al telefono. Enseguida, una oferta. Una empresa real rara vez contrata a alguien con quien nunca ha hablado.
Y entonces llegan las peticiones, que son el verdadero objetivo de todo lo anterior:
- una copia de tu DNI o pasaporte "para el alta", antes de que exista contrato alguno
- tus datos bancarios o tu IBAN "para preparar el pago del sueldo"
- un pago por una formacion, un kit de bienvenida o un equipo "que luego se reembolsa"
- la instalacion de un programa, una herramienta de acceso remoto o una "app interna" desde un enlace
Basta una sola de estas peticiones, antes de firmar un contrato de verdad con una empresa de verdad, para cortar la conversacion. Hay reclutadores genuinos que trabajan para una empresa distinta de la suya, y el siguiente texto de esta serie explica la externalizacion de la seleccion. Pero ninguno de ellos te pide dinero a cambio de un puesto.
Comprobar la oferta y denunciar el perfil
Si algo no encaja, comprueba la oferta por una via que quien te escribe no controle. Entra en la seccion de empleo de la web del empleador tecleando la direccion a mano o desde un buscador, nunca desde un enlace del mensaje. Mira si la vacante figura ahi. Si no aparece, eso no demuestra la estafa, pero toma nota.
Tambien puedes llamar a la centralita de la empresa y preguntar si esa persona trabaja alli. Los departamentos de recursos humanos prefieren de lejos responder a esa consulta antes que ver su marca usada para un fraude. Un correo a la direccion general de recursos humanos sirve igual.
Si la oferta resulta ser real, no has perdido nada: un buen reclutador acepta sin problema una breve espera, y nuestro texto sobre la manera de responder a un reclutador en LinkedIn te ayuda con lo siguiente. Si es falsa, denuncia el perfil. Los miembros pueden denunciar desde dentro de LinkedIn perfiles, mensajes, publicaciones, ofertas de empleo y perfiles de empresa falsos, y eso protege a la siguiente persona de la lista. Despues bloquea la cuenta.
Si ya has mandado tu CV
Pasa. Un CV reune muchos datos personales: nombre, telefono, correo, a menudo la ciudad y toda tu trayectoria. Si ha llegado a manos de un reclutador falso, toca actuar.
- Cuenta con el phishing. Los mensajes que usan detalles de tu CV para sonar creibles ("En relacion con tu candidatura en...") son el siguiente paso habitual. Durante las semanas siguientes, no abras enlaces ni adjuntos con prisa.
- Cambia las claves de acceso que repites, empezando por la de tu correo, y activa la verificacion en dos pasos en cada servicio que la ofrezca.
- Si has entregado tu DNI o tus datos bancarios, avisa a tu banco, consulta al INCIBE y valora presentar una denuncia.
- Guarda capturas de pantalla de toda la conversacion.
De cara al futuro, ten dos versiones de tu CV: una completa para empresas ya comprobadas y otra reducida, sin domicilio ni fecha de nacimiento, para los primeros contactos. Si generas tu CV a partir de tu perfil de LinkedIn con una herramienta como Postulit, sacar esa version corta es cosa de segundos.
Lo esencial: lee el perfil, no te quedes solo con el perfil de empresa, sigue en LinkedIn hasta hablar con una persona real y nunca pagues ni instales nada para conseguir un empleo.
La proxima vez que te escriba un reclutador, dedica dos minutos a su perfil antes de contestar. Trayectoria, contactos, actividad y, para cerrar, la vacante en la web del propio empleador. Ese gesto apenas cuesta y frena la mayoria de las ofertas falsas antes de que obtengan nada de ti.