La mayoría de las secciones Destacado en LinkedIn son un caos. La gente amontona ahí su último post viral, un certificado genérico, un enlace a la web de su empresa, y listo. Un reclutador entra al perfil, mira Destacado, no ve nada útil y sigue bajando.
Esta es la mejora más barata que puedes hacer en tu perfil de LinkedIn, porque el espacio ya existe y la mayor parte del trabajo consiste en decidir qué quitar. La sección Destacado va justo después del Acerca de — para quien entra al perfil, es lo tercero que ve, después del titular y la foto. Si no pones nada ahí, le estás diciendo a quien visita que el resto del perfil probablemente también está vacío.
Para qué sirve realmente Destacado
Piensa en Destacado como el muro de "llama a mi representante". Quien llega hasta ahí ya ha decidido que podrías ser interesante. Necesita una o dos pruebas para comprometerse a leer más o a escribirte.
Las cuatro tareas que la sección puede cumplir bien, por orden de valor para un público reclutador:
- Demostrar una afirmación. Tu titular dice "data engineer que construye plataformas dbt". Destacado enseña el proyecto dbt open-source que mantienes.
- Ahorrarles un clic. Tu CV, tu portfolio, tu enlace de reserva — lo que un reclutador tendría que pedirte si no.
- Mostrar amplitud. Una charla, un post largo, un caso de estudio. Piezas que no son simplemente otra línea más en el CV.
- Indicar qué quieres ahora. Si estás abierto a consultoría, un documento de una página sobre cómo trabajas va aquí, no enterrado bajo tres puestos.
Si una pieza candidata no cumple al menos una de esas cuatro funciones, no debería estar.
Qué merece un hueco
La sección Destacado acepta cuatro tipos de contenido: publicaciones, artículos, enlaces y archivos multimedia (PDF, imagen, presentación). Usa los que mueven la aguja:
- Una versión PDF de una página de tu CV. No la versión de 2 páginas con dirección — una limpia y apta para circular en público. Los reclutadores la guardan.
- Un enlace a un portfolio o caso de estudio. Diseñadores, redactores, desarrolladores, marketers, cualquiera con entregables. Enlaza al trabajo real, no a una página de Notion que dice "contáctame para muestras".
- Un post insignia. El post que mejor representa tu punto de vista en tu campo. No el más likeado — el más representativo.
- Una charla, un podcast o una entrevista. Prueba sólida de que otros consideran que vale la pena escucharte. Hasta una charla de 20 minutos de un meetup en YouTube cuenta.
- Un proyecto con peso. Un repositorio de GitHub con estrellas, un playbook público en Notion, una app de Streamlit, un producto lanzado.
- Un enlace de reserva si tu rol lo espera (ventas, consultoría, selección). Enlace de Calendly con una línea de contexto. Si tu rol no lo requiere, lo saltas.
De tres a cinco piezas es el punto óptimo. Seis ya empieza a parecer un vertedero. Una hace pensar que no tienes más que decir.
Qué no merece un hueco
Sé despiadado. Destacado es espacio premium; cada cosa que mantienes ahí es algo que un reclutador elige no ver.
- Certificados genéricos. Una insignia de Coursera, un certificado de LinkedIn Learning cualquiera, el mismo AWS Cloud Practitioner que tienen todos. Si 50.000 personas tienen el mismo archivo destacado, no aporta nada.
- La home de tu empresa. Te contratan a ti, no a la web de marketing de tu empleador. La única excepción es si tu nombre aparece literalmente en la página (perfil de fundador, biografía de dirección).
- Reposts corporativos. Un repost de un anuncio de empresa que no escribiste tú. Dice que no tienes voz propia.
- Fotos viejas de conferencias sin pie. Destacado necesita contexto. Una foto sin enlace ni texto se lee como relleno.
- Cualquier cosa de hace más de tres años, salvo que sea una pieza que envejece bien (un artículo largo popular, una charla que aún se cita). Si no, cámbialo por algo actual.
Prueba rápida: si un reclutador pasara ocho segundos sobre la pieza y se marchara, ¿pensaría "interesante, quiero leer más" o "está bien"? "Está bien" se va al corte.
Cómo configurarla bien en cinco minutos
La sección está bajo el botón Añadir sección al perfil en tu perfil, luego Recomendado → Añadir sección Destacado. Desde ahí puedes elegir publicaciones y artículos existentes, o pulsar el + para adjuntar un enlace o subir un archivo.
Tres detalles marcan la diferencia:
- Escribe un título y una descripción personalizados para cada pieza. LinkedIn coge el predeterminado de la fuente, y casi siempre es demasiado largo o demasiado vago. "Retro del lanzamiento de producto T3 2024 — lo que aprendimos sacando la función de IA" gana al título por defecto.
- Elige una miniatura legible en pequeño. Los elementos de Destacado se muestran como tarjetas pequeñas en móvil. Imágenes claras, contrastadas, con el título visible sobre la imagen, rinden mucho mejor que capturas de un muro de texto.
- Reordena para contar una historia. Arrastra las piezas para que la más importante quede primero. El orden no es cronológico por defecto — tú lo controlas. La mayoría de reclutadores solo mira las dos primeras tarjetas antes de seguir bajando.
Último punto: revisa la sección cada trimestre. El sentido de Destacado es que represente la versión de ti que existe ahora, no la de cuando montaste el perfil. Si dejaste de hacer algo que destacabas, cámbialo. Si acabas de sacar algo que importa, sustituye tu hueco más débil por eso.
Si usas Postulit para mantener tu CV alineado con tu LinkedIn, la lógica funciona también al revés: los proyectos que se ganan un hueco en Destacado suelen ser los que merece la pena subir al primer tercio del CV. Destacado es una excelente forma de obligarte a identificar las dos o tres piezas de trabajo que de verdad te definen ahora mismo.