Faltan dos dias para la entrevista y te llama la consultora: "Tienes veinte minutos para repasar un par de cosas?" Mucha gente vive esa llamada de preparacion con el reclutador como otra criba y contesta con cautela. Es un error: la persona al otro lado quiere que consigas el puesto, y ese briefing es la mejor fuente de informacion interna que vas a tener antes de entrar en la sala.
Un consultor que juega a tu favor
Las consultoras de seleccion y los headhunters casi siempre quieren hacer esta llamada; los reclutadores internos la ofrecen a veces. La razon es sencilla: los honorarios de una consultora suelen depender de la contratacion, y el reclutador interno suele tener objetivos de vacantes cubiertas. Tu exito es su exito.
Eso cambia el tono respecto a la primera llamada telefonica. En la criba inicial el reclutador te evaluaba, y esa conversacion tiene otras reglas. En esta fase tu candidatura ya se encuentra en manos del cliente. Ahora su trabajo consiste en que superes la siguiente ronda, y muchos consultores hablan con una franqueza sorprendente si les das pie.
Un matiz importante. El reclutador interno forma parte de la plantilla de la empresa, y sus notas pueden acabar en tu expediente. Conviene verlo como un entrenador que come con el juez: trato abierto y cordial, nunca descuidado.
Si nadie te ofrece la llamada, pidela. Basta un mensaje breve: "Antes del jueves, te propongo quince minutos para repasar el panel y el formato." Un candidato que llega con el terreno conocido deja en buen lugar a la consultora, asi que rara vez te dicen que no.
Lo que conviene callar
Antes de pensar en las preguntas, conviene tener claro lo que no sale de tu boca. El consultor juega a tu favor, pero cobra del cliente y habla con la empresa a menudo. Parte de la idea de que cualquier cosa que digas puede llegar al cliente, con buena intencion, como argumento para venderte.
- Tu salario minimo. Da una banda con la que te sientas a gusto. El suelo absoluto tiende a convertirse en la oferta.
- Las dudas serias sobre el puesto. Piensalas a solas, o plantealas al responsable del equipo como una cuestion sobre el puesto.
- Las quejas sobre tu empresa actual. Viajan mal y ponen nervioso al consultor a la hora de recomendarte.
- El detalle de otras ofertas. Decir que te encuentras en fase final en otro proceso no plantea problema. Dar el nombre de la empresa y la cifra suele jugar en contra.
Tu situacion personal entra en esta categoria salvo que afecte a la fecha de incorporacion o a la jornada. Habla con transparencia de lo que toca al puesto y deja el resto para el momento de la oferta.
Preguntas al reclutador antes de la entrevista
Llega con una lista escrita. El tiempo vuela, y estos son los temas que suelen rendir.
La composicion del panel
Pide nombres y, sobre todo, cargos. Una directora financiera y un jefe de equipo escuchan buscando cosas distintas, aunque formulen preguntas parecidas. Si el consultor conoce la antiguedad de cada persona en la empresa o lo que le importa a cada una, toma nota. Luego revisa sus perfiles profesionales por tu cuenta en lugar de pedirle al consultor un retrato de cada personalidad.
El formato y la duracion
Una hora frente a tres personas no tiene nada que ver con cuatro bloques seguidos de media hora. Pregunta si hay un ejercicio, una presentacion, una prueba tecnica o una entrevista de valores, y si algo requiere preparacion previa. Confirma tambien la direccion o la herramienta de videollamada: los detalles logisticos son los que te hacen llegar tarde.
Las dudas del responsable del equipo
Es el tema de mayor rendimiento, y casi nadie lo plantea. Una forma sencilla: "Me ayuda conocer cualquier reserva del responsable sobre mi trayectoria." El consultor suele saberlo, porque le ha tocado defender tu candidatura para conseguir la entrevista. Quizas sea la falta de experiencia en un sector regulado, un paso breve por una empresa o la ausencia de gestion directa de personas. Conocer esa duda con antelacion te permite responder con pruebas en lugar de encajar el golpe.
Lo que le faltaba al candidato anterior
Si la vacante lleva tiempo abierta, o la consultora ya ha enviado otros perfiles, pide el motivo del descarte. No buscas cotilleos sobre personas concretas. Buscas el patron: demasiado junior, poco detalle en cifras, flojo con los interlocutores internos. Ese patron revela lo que el panel mide de verdad, que a menudo se aleja bastante de la oferta.
La banda salarial
Pregunta la banda prevista en bruto anual, el peso del variable y el margen para el perfil adecuado. El consultor suele conocer el presupuesto, y saberlo ahora evita un momento tenso en una ronda posterior. Quedate en la recogida de datos: la negociacion llega despues.
Los siguientes pasos y los plazos
Pide el total de rondas pendientes, la fecha prevista para la decision y la cantidad de candidatos en fase final. Este dato te indica el nivel de competencia y te ayuda a organizarte si tienes otros procesos abiertos.
Usar las respuestas sin sonar a guion aprendido
El riesgo de un buen briefing es entrar con un discurso que huele a ensayo. Los paneles lo notan. Un candidato que repite tres veces en una hora la expresion favorita del responsable no transmite preparacion. Transmite que relee el briefing.
Usa las respuestas para elegir tus ejemplos, no tu vocabulario. Si la duda gira en torno a la gestion de equipos, elige el episodio de tu puesto actual en el que has coordinado a cuatro personas con una fecha de entrega ajustada sin tener el cargo, y cuentalo con tus palabras. No abras con "Entiendo que tienen reservas sobre mi experiencia de gestion". Esa frase delata al consultor y pone al panel a la defensiva.
Algunas pautas:
- Cambia el orden de tus argumentos, nunca los hechos. El briefing indica lo que conviene destacar, no lo que conviene inventar.
- Prepara dos historias para la duda principal. Si la primera no convence, tienes la segunda lista.
- Ensaya en el formato que te han descrito. Cuatro bloques cortos exigen respuestas concisas.
- Completa con tu propia investigacion. La vision del consultor sobre la empresa es util, pero parcial.
El briefing te marca el objetivo. El trabajo lo hacen tus propios ejemplos.
La llamada de despues
Muchos candidatos se saltan la segunda mitad: llamar al consultor poco despues de la entrevista, a ser posible ese mismo dia, con los detalles frescos.
Cuenta lo ocurrido con honestidad: las preguntas que han ido bien, la que te ha costado, lo que te has quedado con ganas de contar. El consultor suele hablar con el responsable poco despues para recoger su opinion. Si ya sabe que la pregunta sobre presupuestos te ha costado, puede aportar contexto: gestionas un presupuesto de mayor volumen en tu puesto actual y simplemente has elegido el ejemplo equivocado.
Pide despues la valoracion del cliente, incluso si es negativa. Los consultores suelen dar mayor detalle por telefono que por escrito. Si pasas a la siguiente ronda, repite el ciclo: llamada de preparacion, preguntas por escrito y llamada posterior.
Un apunte final. Si la consultora te pide un CV actualizado antes de esa ronda, una herramienta como Postulit convierte tu perfil de LinkedIn en un CV limpio en poco tiempo, y el documento queda alineado con el perfil que el panel puede consultar.
Tu hoja para la proxima llamada
Antes de la siguiente llamada, escribe seis apartados en una hoja: el panel y sus cargos, el formato y la duracion, la duda del responsable, lo que le faltaba al candidato anterior, la banda salarial y los siguientes pasos. Rellena cada apartado durante la llamada. Si alguno queda en blanco al colgar, manda esa misma tarde un mensaje breve con esa sola pregunta.