Anoche miraste el perfil de la persona que te va a entrevistar y ahora te preguntas si se ha enterado. Casi seguro que si. LinkedIn avisa a cada usuario de quien ha visitado su pagina, y salvo que hayas cambiado un ajuste escondido en la configuracion, tu nombre aparece en esa lista.
Ese ajuste merece entenderse bien, porque funciona en las dos direcciones y casi todo el mundo solo piensa en una.
Los tres modos que ofrece LinkedIn
No existe un simple boton de "navegacion privada". LinkedIn tiene tres niveles de divulgacion, y del intermedio nadie habla.
Tu nombre y tu titular. El modo por defecto. La persona visitada ve tu foto, tu nombre, tu titular profesional y puede entrar en tu perfil de un clic. Exposicion maxima, oportunidad maxima.
Caracteristicas del perfil privado. Una revelacion parcial. En lugar de tu nombre, la otra persona lee algo como "Analista de datos senior del sector de servicios financieros" o "Alguien que trabaja en una empresa tecnologica de Madrid". Suficiente para intuir el contexto, insuficiente para identificarte. Ojo con esto: si tu cargo es poco comun o tu empresa es pequenia, "Responsable de alianzas nordicas en una startup SaaS de doce personas" ya no tiene nada de anonimo.
Modo privado. Anonimato total. La otra persona ve "Usuario de LinkedIn" y nada mas. Ni sector, ni cargo, ni region.
El ajuste vive en Configuracion y privacidad, apartado Visibilidad, dentro de la opcion Opciones de visualizacion del perfil. Puedes cambiar de modo cuando quieras y el cambio se aplica de inmediato a todos los perfiles que abras a partir de ese momento. Eso si, no es retroactivo: si viste a alguien con tu nombre hace una hora, pasar a privado ahora no borrara tu rastro de su lista.
Paso a paso
- Pulsa tu foto de perfil en la barra superior y entra en Configuracion y privacidad.
- Abre la pestania Visibilidad en el menu de la izquierda.
- En el bloque "Visibilidad de tu perfil y red", elige Opciones de visualizacion del perfil.
- Selecciona uno de los tres modos.
- Cierra la pagina. No hay boton de guardar, la eleccion se activa al seleccionarla.
La app movil sigue la misma ruta desde el menu lateral. En ambas plataformas el ajuste va asociado a la cuenta y no al dispositivo, asi que cambiarlo en el ordenador lo cambia tambien en el movil.
El coste oculto que casi nadie calcula
Aqui esta la parte que le cuesta oportunidades reales a quien busca empleo. En cuanto activas caracteristicas privadas o modo privado, LinkedIn corta tus propios datos de "Quien ha visto tu perfil". Dejas de ver los nombres de quienes te han visitado. Con cuenta gratuita la lista desaparece del todo y solo queda un contador.
Piensa en cuando eso importa. Te inscribes en una oferta un martes. El jueves, tres personas de esa empresa abren tu perfil: una reclutadora, alguien cuyo cargo coincide con el del responsable del equipo y un director dos niveles por encima. Ese patron es una de las senales mas fiables de que tu candidatura avanza. Te dice que el momento es bueno para escribir un seguimiento. Te dice a quien estudiar antes de la llamada.
Si esa semana navegabas en anonimo, no viste nada de eso.
La navegacion privada no es gratis. La pagas con tus propios datos de visibilidad, y el precio sube justo cuando estas en busqueda activa.
Esa reciprocidad es intencionada. El registro de visitas solo funciona si hay bastante gente identificable, asi que quien se niega a aportar tambien pierde el acceso. Los suscriptores Premium tienen una excepcion parcial - conservan parte del historial incluso en modo privado - pero la lista completa con nombres desaparece igual.
Cuando conviene ir en anonimo
Hay situaciones en las que el intercambio compensa sin discusion.
Estas preparando una entrevista. Repasar a fondo la trayectoria de quien te va a entrevistar es preparacion inteligente. Que esa persona vea que pasaste el domingo por la noche entre su perfil, sus recomendaciones y sus publicaciones antiguas transmite otra cosa. Activa el modo privado para esa sesion y desactivalo despues.
Buscas trabajo mientras sigues empleado. Si en una misma semana abres perfiles de gente de tres competidores y alguien de tu empresa actual lo nota, te vas a ver en una conversacion que no habias planificado. La gente consulta su lista de visitas.
Estas mirando a un competidor o a una antigua empresa. Investigacion de mercado, comparacion de bandas salariales, curiosidad por como esta organizado un equipo rival: nada de eso necesita tu nombre encima.
Consultas un perfil por motivos que no son asunto de nadie. Un excompanero, alguien que nunca respondio, una candidatura rival. No hay ninguna ventaja en dejar rastro.
Cuando quedarse visible juega a tu favor
El caso contrario esta infravalorado. Una visita de perfil es una forma gratuita y de bajo coste social de aparecer en el radar de alguien.
Los reclutadores revisan su lista de visitantes, a menudo a diario, porque esas visitas son contactos templados. Si miras el perfil de una reclutadora la misma semana en que ha publicado una vacante que te interesa, hay bastantes probabilidades de que ella mire el tuyo. Esa visita de vuelta no te cuesta nada y puede abrir una conversacion que una invitacion en frio no habria abierto.
Lo mismo con empleados de una empresa objetivo. Ver unos cuantos perfiles relevantes antes de inscribirte es una manera discreta de decir "me interesais", y hace que tu nombre resulte vagamente familiar cuando llegue tu candidatura. La familiaridad no decide una contratacion, pero tampoco es irrelevante.
Ahora bien, si tu perfil esta a medias o desactualizado, el efecto se invierte. Ser visible solo ayuda cuando lo que encuentran merece la pena. Dejar el perfil presentable primero - o exportarlo a un CV limpio con una herramienta como Postulit para ver como se lee de verdad - es el requisito previo.
Que ven y que no ven los reclutadores
Algunos matices que despistan a mucha gente.
Una cuenta LinkedIn Recruiter estandar ve lo mismo que cualquiera. Si navegaste en modo privado, su lista te muestra como "Usuario de LinkedIn", igual que a un usuario gratuito. Tu anonimato aguanta.
Recruiter y Sales Navigator tienen sus propias reglas en el sentido inverso. Segun como haya configurado la organizacion sus licencias, ciertos tipos de asiento permiten consultar perfiles sin aparecer nunca en la lista de visitas del destinatario. Que no veas reclutadores en tu lista no significa que ninguno te haya mirado.
El modo privado no te saca de las busquedas. Este es el malentendido mas extendido. Tu perfil sigue apareciendo en las busquedas de los reclutadores, en Google si tienes activado el perfil publico y en la columna de "Otros perfiles vistos". La privacidad de navegacion regula una sola cosa: si tu nombre figura o no en el registro de visitas de la persona que has consultado.
Tampoco oculta tu actividad. Reacciones, comentarios, seguimientos e invitaciones siguen siendo visibles con tu nombre. Si activas el modo privado y luego comentas la publicacion del responsable de contratacion, acabas de identificarte tu solo.
Una regla de decision que puedes aplicar hoy
Quedate visible por defecto. Pasa a privado unicamente para una sesion concreta con un motivo concreto, y vuelve atras el mismo dia.
Ese habito te deja la senal de interes de los reclutadores en el noventa y cinco por ciento de tu navegacion, donde la visibilidad es neutra o beneficiosa, y la cobertura que necesitas en el cinco por ciento restante. El error tipico es activar el modo privado una vez, olvidarlo y atravesar toda la busqueda de empleo sin saber quien se ha estado fijando en ti.
Si estas en busqueda activa, abre la configuracion y comprueba en que modo tienes la cuenta. Mucha gente lo activo tiempo atras por un motivo puntual y nunca lo volvio a desactivar.