El banner de LinkedIn son 1584×396 píxeles de espacio sobre tu nombre. También es la pieza más desaprovechada de casi cualquier perfil. Un degradado azul. Una foto de stock de un skyline. Una cita motivacional en sans-serif que ningún reclutador ha leído nunca.
El banner no es decoración. Es lo segundo que ve un visitante, justo después de tu foto de perfil, y debería reforzar en una imagen lo que tu titular dice en palabras. Si el titular es el pitch verbal, el banner es el visual.
Para qué sirve realmente un banner
Tres trabajos, en este orden:
- Confirmar lo que haces. El banner de un ingeniero backend no debería ser una playa, salvo que las playas formen parte del trabajo.
- Aportar prueba o contexto. Un ponente muestra una foto de escenario. Un fotógrafo muestra su trabajo. Un consultor muestra un muro de logos de clientes (los que no se opongan).
- Hacer que el perfil se sienta intencional. El degradado azul por defecto grita «no he tocado este perfil en tres años». Cualquier cosa pensada, aunque sea mínima, dice lo contrario.
Si tu banner no hace ninguna de las tres cosas, estás pagando un coste de oportunidad pequeño pero real en cada visita.
Ideas de banner por tipo de perfil
Ingenieros, desarrolladores, perfiles técnicos
Lo que funciona:
- Una captura limpia de código en un editor oscuro — tu código real si puedes mostrarlo, si no, algo neutro.
- Un diagrama del sistema con el que trabajas más a menudo (mapa de microservicios, pipeline de datos), bien renderizado. No un Visio caótico.
- Los logos de los lenguajes o plataformas en los que te especializas, dispuestos de forma sobria — tres a cinco, no todo el zoo técnico.
Qué evitar: las abstracciones tipo «circuito eléctrico brillante» generadas por IA. Los reclutadores las ven a diario, han dejado de leerlas.
Diseñadores, creativos, fotógrafos
El banner es una muestra del portfolio, no el portfolio. Una imagen, tu mejor trabajo, o una rejilla apretada de tres. Sin pie de foto. Que hable el trabajo.
Si te dedicas a diseño de marca o producto, un fotograma de un proyecto real vence a cualquier visual genérico de «creatividad».
Ventas, desarrollo de negocio, consultores
Lo que funciona:
- Una foto tuya en acción — en una conferencia, en una reunión (si la calidad de la imagen acompaña).
- Un banner sobrio, con los colores de tu marca, una frase de valor y los logos de clientes.
- Una foto nítida del sector al que vendes (una tienda para retail, una plataforma para energía) si el visual es fuerte.
Qué evitar: la foto de stock del apretón de manos. Ya es un chiste.
Marketeros, creadores de contenido, redactores
Muestra números si los tienes — seguidores, descargas, escuchas — en una rejilla limpia. Si no, un muro de miniaturas de tu obra publicada (artículos, episodios, vídeos). El banner pasa a ser la prueba de que publicas, no la descripción de que publicas.
Reconversión y estudiantes
No simules una marca que aún no te has ganado. O un banner limpio y minimalista (un bloque de color fuerte y una frase sobre el puesto que buscas), o una foto de un proyecto relevante — equipo de un hackathon, proyecto de voluntariado, una pieza de portfolio en curso. La honestidad gana al brillo falso.
Qué poner — tres patrones que siempre funcionan
Si la lista por perfil no encaja, elige uno de estos:
- Una frase de valor. «Ayudo a fundadores SaaS a rehacer su facturación sin perder clientes.» Texto grande, mucho blanco, tu color de marca. Listo.
- Un muro de prueba. Logos de clientes, premios, medios que te han publicado. Reconocible gana a numeroso — cinco logos reales valen más que quince que nadie conoce.
- Una foto de detrás de cámaras. Tú en el escritorio, con el equipo, en el campo. Real, no posada. Nada más humaniza un perfil así.
Herramientas y dimensiones, en corto
- Dimensiones: 1584×396 píxeles. Cualquier otro tamaño se recorta o se estira.
- En desktop, el tercio inferior izquierdo lo tapa tu foto y titular. Deja el texto importante a la derecha o arriba.
- En móvil se recortan los lados con dureza. Pruébalo en el teléfono antes de publicar — lo que en escritorio parece equilibrado a menudo se sale en móvil.
- Herramientas gratis que cumplen: Canva (la plantilla LinkedIn ya viene con el tamaño correcto), Figma, o cualquier editor que exporte a 1584×396.
Cómo encaja el banner con el resto del perfil
El banner no funciona solo. Funciona porque el resto del perfil es coherente — misma propuesta de valor en el titular, misma prueba en la sección Acerca de, mismo enfoque en los enlaces destacados. Si el banner dice «CMO fraccional para SaaS B2B» pero el titular dice «Profesional de marketing apasionado por contar historias», el visitante se confunde, y un visitante confundido se va.
Si aún no tienes claros el titular y la foto, empieza por ahí. El banner amplifica un perfil claro — no salva uno borroso. Lo de la foto lo cubrimos en Foto de perfil de LinkedIn: consejos que de verdad te destacan.
La prueba del banner
Enseña tu banner a alguien que no sepa a qué te dedicas. Pídele que adivine tu trabajo solo a partir del banner y el titular. Si lo pilla en cinco segundos, el banner cumple. Si duda o se va por las ramas, rehazlo.
Postulit construye tu CV a partir de tus datos de LinkedIn, así que cuanto más limpio esté el perfil, mejor sale el resultado. El banner es la pieza más barata de mejorar — veinte minutos en Canva y has cerrado una de las brechas más comunes entre un perfil sólido y uno olvidable.