Carreras por sector · 7 min read

Portafolio en vez de curriculum: lo que el CV todavia prueba

Un director de arte abre tu portafolio, mira tres proyectos y en cuatro minutos decide que sabes hacer el trabajo. Tu CV sigue sin abrir en ese mismo correo. La escena es real en un grupo concreto de oficios, y no elimina el CV: le cambia la funcion y saca a la superficie una pregunta incomoda sobre la autoria del trabajo que muestras.

Los oficios en los que el portafolio decide de verdad

El criterio util no es si el oficio es creativo. Es si el resultado puede examinarlo alguien que no trabaja en la empresa que encarga y paga la pieza.

La direccion de arte pasa ese filtro. Tambien la identidad visual, la interfaz, la experiencia de usuario, el motion, la fotografia, la ilustracion, el front-end, la redaccion publicitaria y la arquitectura. Los perfiles de datos entran poco a poco, con notebooks publicos y cuadros de mando, aunque ahi la pieza expuesta es un metodo y no un objeto acabado.

Enfrente queda todo lo demas. Producto, marketing, operaciones, ventas, docencia, back-end: no hay pieza inspeccionable. Lo que en esos puestos se llama portafolio es una coleccion de casos de estudio, y un caso de estudio es una afirmacion sobre el trabajo, no el trabajo. Si tu portafolio es sobre todo texto acerca de resultados, sirve de apoyo y el CV sigue siendo el documento que decide.

Un matiz: incluso en los oficios que pasan el filtro, el portafolio decide la entrevista, rara vez la oferta. Entre esos dos momentos el CV trabaja mucho y en silencio.

Lo que el CV sigue haciendo aunque nadie lo abra primero

Tres funciones, y ninguna es convencer.

Te mete en el sistema. Un ATS analiza un fichero: no abre enlaces ni reproduce un reel. Si tu trayectoria no vive en un documento legible por la maquina, el sistema no guarda ningun registro tuyo.

Fija los datos que la imagen no lleva: fechas, cargos, si vas por nomina o como autonomo en el RETA, antiguedad, disponibilidad, preaviso de quince dias. Con eso el equipo de seleccion te coloca en un grupo profesional y en una banda del convenio. Un portafolio brillante sin fechas legibles se lee como un talento desconocido, y a un desconocido le ofrecen la parte baja de la banda.

Y circula. La persona de seleccion a la que le gustas reenvia algo por dentro de la empresa: tu CV. Lo leen un responsable de area y alguien de RRHH que nunca van a abrir tu web. Tu CV es la version de ti que esa gente guarda.

En un oficio con portafolio, un CV de dos paginas suele llevar una pagina de relleno. Una pagina densa de datos que la imagen no muestra vale por encima de dos paginas repitiendo proyectos que ya se ven.

Lo que una imagen no puede contar

La mayoria de los CV creativos malgasta el espacio aqui: describen el trabajo, que se ve, y omiten el contexto, que no se ve. Seis elementos pertenecen al CV y a ningun otro sitio.

La escala. Un cartel es un cartel tanto en un bar de barrio como en toda la red de Metro de Madrid. Tirada, audiencia, usuarios mensuales, numero de pantallas, presupuesto, mercados.

El equipo. Un proyecto en solitario y uno de catorce personas se parecen en pantalla. Indica la cifra de personas implicadas y la persona a la que reportabas.

Tu papel real. La linea decisiva de un CV creativo. Direccion, o ejecucion bajo la direccion de otra persona? Montaste el sistema tipografico o lo aplicaste?

Las restricciones. Un manual de marca intocable, codigo heredado, un marco regulatorio, ochocientos euros de presupuesto, cuatro semanas de plazo. Las restricciones separan el trabajo bonito del buen criterio, y esa parte no aparece en ninguna imagen.

El encargo. Lo que el cliente pedia de verdad. El revisor quiere saber si resolviste el problema planteado o uno distinto, de tu propia invencion.

Lo posterior al lanzamiento. Si llega a salir. Si sigue en uso. Si la identidad nueva sobrevive al siguiente cambio de direccion. El portafolio queda congelado en la entrega; el CV es el unico sitio en el que aparece lo que viene despues.

Una linea que lo hace todo a la vez: identidad visual nueva para un banco regional, equipo de catorce, responsable del sistema tipografico y del manual de motion, nueve meses, despliegue en doscientas veinte oficinas, todavia en uso.

La atribucion, o quien firma el trabajo

Todo lo anterior supone que el lector te cree. Esa confianza es fragil: el trabajo es casi siempre colectivo y el documento va escrito en primera persona.

La pregunta real del revisor

El revisor no pregunta si tocaste el proyecto. Busca una cosa distinta: la parte del resultado que no existe sin ti.

Responde a eso y la formulacion sale sola. Puedes reclamar decisiones, problemas resueltos, piezas producidas y criterios que defendiste y que llegan enteros hasta la entrega. No puedes reclamar el proyecto. Nadie reclama el proyecto.

Yo hice X, el equipo hizo Y

La formula que los revisores se creen es aburrida y concreta. "Llevo la identidad y el sistema de packaging; la fotografia del lanzamiento la firma el equipo interno." Dos frases, cero ambiguedad, y se lee como seguridad en lugar de como modestia.

El error contrario es real y aparece con mayor frecuencia que la exageracion. Hay quien acredita al equipo con tanta generosidad que su propia aportacion desaparece. Un CV escrito entero en "nosotros" se lee como junior o como evasivo, y un lector con prisa no va a buscar tu parte. Usa el "nosotros" para el contexto y el "yo" para tu aportacion, dentro del mismo parrafo.

En el CV acredita funciones, no nombres. Los nombres de tus colaboradores tienen su sitio en el portafolio, con espacio y a la vista de la gente acreditada.

El derecho moral, un apoyo que casi nadie usa

En la ley local de propiedad intelectual los derechos de explotacion se ceden al cliente, pero los derechos morales son irrenunciables, y entre ellos figura el derecho de paternidad sobre la obra. Ceder una pieza no borra tu condicion de autor. Eso no te habilita para publicar visuales bajo confidencialidad, aunque te deja decir con todas las letras que la obra es tuya. Mucha gente creativa se prohibe una mencion que ningun contrato le prohibe.

Agencia, marca cliente y trabajo sin firma

El trabajo hecho en agencia pertenece al cliente, y el revisor lo sabe. Lo que te perjudica no es ese montaje, es la ambiguedad. Nombra la agencia como empleador, nombra al cliente o describelo por su sector, y aclara tu funcion. "En un estudio independiente de cincuenta personas, para una cadena nacional de alimentacion, a cargo del packaging."

Nunca dejes que la maquetacion sugiera que estabas en plantilla en una marca a la que servias a traves de una agencia. Esa impresion se crea sin querer, y la primera llamada de referencias la corrige.

En trabajo de marca blanca, si el contrato prohibe nombrarte, describe la categoria y el alcance: el cliente queda sin nombrar, no ausente.

Proyectos con acuerdo de confidencialidad

Un acuerdo de confidencialidad limita lo que publicas. Rara vez limita tu trayectoria laboral. Puedes decir que pasaste dieciocho meses en una empresa con un cargo concreto. Lo que no puedes hacer es mostrar la entrega.

Funcionan tres salidas. Describir el problema y la restriccion sin la pieza, casi siempre la parte interesante. Mostrar el material de trabajo en lugar del resultado: bocetos, flujos, pruebas y vias descartadas cuentan tu razonamiento mejor que una pantalla acabada. O pedir un permiso por escrito, que se concede con bastante frecuencia una vez el producto ya ha salido.

Inflar la atribucion, el error sin vuelta atras

Estos gremios son estrechos. Los directores de arte cambian de estudio, los perfiles de UX coinciden en los mismos tribunales, los fotografos comparten ayudantes. Una atribucion inflada no la detecta ningun sistema. La detecta una llamada a alguien que estaba en la sala, y termina la candidatura en el acto, junto con las tres siguientes.

La regla practicable: reclama solo lo que aguantas veinte minutos de conversacion con una persona que estuvo alli. Si una linea te incomoda un poco, ya es demasiado fuerte.

El primer paso

Coge tus cinco ultimos proyectos. Para cada uno escribe una sola linea con la escala, la cifra de personas del equipo, tu funcion concreta, la restriccion principal y lo que pasa despues del lanzamiento. Eso es tu CV. Las imagenes ya viven en otro sitio, y una herramienta como Postulit saca tus fechas y tus cargos de LinkedIn para ahorrarte teclear la mitad aburrida.

Luego relee cada verbo en primera persona y piensa en la otra gente que estaba en esa sala. El portafolio demuestra que sabes hacer el trabajo. El CV demuestra que se te puede contratar para hacerlo dentro de una empresa, junto a quienes hicieron el resto.

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