Encuentras una oferta que encaja contigo y tu contrato de directivo exige tres meses de preaviso. La duda no es si la empresa se va a enterar. La duda es si ese dato merece un hueco en la carta de presentacion y, en caso afirmativo, el lugar y el tono adecuados para contarlo.
El preaviso habitual se queda en el formulario
En muchos convenios colectivos, el preaviso para un puesto tecnico o administrativo ronda los quince dias. Ningun reclutador se sorprende por eso. Su sitio es el campo del formulario o la primera llamada, no la carta. Escribirlo gasta una frase en algo que no preocupaba a nadie y deja caer que lo ves como un problema.
La carta solo merece esa frase cuando la fecha puede alterar un plan de contratacion:
- Un preaviso largo de directivo o mando intermedio, de dos o tres meses, fijado en tu contrato o en el convenio aplicable.
- Un contrato temporal con fecha de fin que quieres cumplir, por ejemplo una interinidad o un proyecto con fecha cerrada.
- Un traslado con fecha fija: el cambio de destino de tu pareja, la entrada en vigor de un visado, el final del curso escolar.
- Una ausencia prevista justo despues de la incorporacion probable, como una intervencion quirurgica.
La prueba es sencilla. Si el responsable de seleccion se entera en la tercera entrevista y siente que le has ocultado algo, el dato va en la carta. Si se encoge de hombros, el dato se queda en el formulario. La duracion legal del preaviso segun cada pais tiene su propia guia en este blog; aqui la unica cuestion es la decision de mencionarlo y la forma de hacerlo.
Lo que la antiguedad transmite
Un preaviso largo no es solo un coste. Para quien contrata perfiles senior es, a menudo, un indicio. Las empresas pactan tres meses con sus directivos porque no quieren que una pieza clave se marche en dos semanas. Si tienes ese preaviso, lo normal es que ocupes un puesto dificil de cubrir y que tu empleador actual se tome en serio las transiciones.
Los responsables que contratan a ese nivel ya lo tienen en cuenta. Para un puesto de direccion, un trimestre entre la oferta y la incorporacion entra dentro de lo normal. Y saben otra cosa: el candidato que puede irse el viernes es a veces el que nadie intenta retener.
No hace falta explicarlo en la carta, porque suena a defensa. Deja que la redaccion lo transmita: "quiero dejar mis proyectos bien traspasados" dice lo mismo sin argumentar.
Ese argumento pierde fuerza en puestos junior, en contratacion masiva y en sustituciones urgentes. Ahi un preaviso largo es un simple retraso, y lo que ofreces a cambio cuenta por encima del indicio de antiguedad.
Una frase, con fecha, al final de la carta
El error tipico es abrir con la limitacion: "Antes de nada, debo advertir que no tengo disponibilidad hasta abril." Todo lo que viene despues se lee a traves de ese filtro. El primer parrafo existe para que el lector quiera leer el segundo, nada de lo demas.
Coloca la disponibilidad en el parrafo final, justo antes o justo despues de la peticion de entrevista. En ese punto el lector ya conoce tu encaje con el puesto, y la fecha llega como lo que es: un dato logistico.
Basta una frase. Dos, si incluyes una propuesta concreta. Un parrafo entero convierte un detalle de calendario en una confesion.
El tono: un hecho, no una disculpa
Frases como "Lamentablemente, estoy sujeto a un preaviso extenso" o "Pido disculpas de antemano por mi disponibilidad" invitan a leer el preaviso como un defecto. Escribe la fecha con la misma naturalidad que tu ciudad de residencia.
Da una fecha concreta, o la duracion y su punto de partida. "Tengo un preaviso bastante largo" deja que el lector imagine lo peor. "Mi preaviso acaba el 31 de marzo" es un dato para planificar, y un dato se gestiona sin drama.
Tres formulaciones que funcionan:
"Mi preaviso es de tres meses, de modo que mi fecha de incorporacion es el 2 de marzo; entre tanto, tengo plena disponibilidad para entrevistas."
"Mi contrato de interinidad en el hospital acaba el 30 de junio y quiero cumplirlo; puedo incorporarme a partir del 7 de julio."
"Me traslado a Valencia a finales de agosto y me incorporo el 1 de septiembre si el proceso encaja con esa fecha."
Observa lo que falta: ni "lamentablemente", ni "solo", ni "espero que no suponga un problema". El verbo esperar delata que cuentas con un no.
Algo concreto a cambio de la espera
La frase gana fuerza cuando, junto a la fecha, ofreces algo util antes de ella. Ofrece una sola cosa en la carta, y solo si puedes cumplirla:
- Disponibilidad para entrevistas y llamadas con poca antelacion, incluso en horario laboral. Un candidato que tarda dos semanas en cuadrar la segunda ronda parece lento, ademas de tardio.
- Unas jornadas de acogida previas: leer documentacion, una videollamada con el equipo, asistir a una reunion de planificacion. Solo si tu contrato actual lo permite.
- Una reduccion pactada del preaviso. Puedes pedir a tu empresa actual que te libere antes. No depende de ti, asi que no lo prometas, pero puedes anunciar el paso: "voy a solicitar a mi empresa actual una salida anticipada en cuanto tenga una oferta firme."
- Un solapamiento de traspaso, a media jornada durante el mes final, si tu empleador actual lo acepta.
Un ejemplo que combina fecha y una sola propuesta:
"Mi preaviso acaba el 15 de abril. Hasta entonces puedo atender llamadas con un dia de antelacion y sumarme a alguna reunion del equipo antes de mi incorporacion."
Cuatro concesiones seguidas transmiten ansiedad. Guarda el resto para la entrevista y para la negociacion de la fecha de incorporacion, que llega despues de la oferta y sigue otras reglas.
Cuando la oferta pide incorporacion inmediata
Algunas ofertas exigen "incorporacion inmediata". Aqui toca una decision honesta.
Valora si esa expresion es una condicion real o una coletilla de relleno. Pistas de una condicion real: un proyecto con fecha de arranque, una sustitucion por baja, un contrato por circunstancias de la produccion, una oferta que lo repite dos veces. Pistas de relleno: un puesto indefinido de responsable, una lista larga de requisitos, un proceso de seleccion que ya se alarga seis semanas.
Si la condicion parece real y te faltan tres meses para quedar libre, lo sensato suele ser no presentarte, salvo que una salida anticipada resulte viable. Si parece relleno, adelante con la candidatura, y pon la fecha en el parrafo final en lugar de esperar que pase desapercibida. "Me incorporo el 1 de marzo" responde a la pregunta que plantean. "Tengo flexibilidad y voy a intentar liberarme cuanto antes" no responde, y la fecha real sale a la luz igualmente.
Dar la fecha pronto tambien te ahorra tiempo. Si de verdad te descarta, lo descubres tras una carta, no tras tres entrevistas y una prueba tecnica.
Repaso antes de enviar
Relee el parrafo final y busca esto:
- Una fecha real, no solo una duracion.
- Una frase sobre disponibilidad, dos como tope.
- Ninguna palabra de disculpa: lamentablemente, solo, espero, perdon.
- Una propuesta concreta, y una que puedes cumplir.
- Nada de disponibilidad en el primer parrafo.
Si el resto de la carta necesita trabajo, Postulit convierte tu perfil de LinkedIn en un CV y en un primer borrador de carta. La frase de disponibilidad queda de tu cuenta, porque la fecha es un dato que solo tienes a mano.
Lo esencial: decide primero si tu fecha puede alterar el plan de la empresa. Si no puede, el dato se queda en el formulario. Si puede, escribe una frase al final de la carta con la fecha exacta y una propuesta util, y deja que el resto de la carta convenza.