Hay curriculos con una lista de premios que nadie fuera de la empresa sabe descifrar, y otros con un buen galardon escondido donde ningun lector lo encuentra. Un premio es una prueba distinta al resto del documento: es otra persona diciendo que vales. Solo funciona si el lector identifica de inmediato a la entidad que lo concede.
Lo que cuenta como premio y lo que no
Un premio es un reconocimiento que te concede un tercero: un colegio profesional, un empleador, el jurado de un certamen, una universidad, una entidad financiadora. Entran aqui los premios sectoriales, los reconocimientos internos, los puestos en concursos, las becas, las ayudas y las menciones de honor.
Tus propios resultados quedan fuera. "Renovaciones de contrato un tercio por encima del ejercicio anterior" es un logro, a veces mejor que cualquier trofeo, pero no tiene otro testigo que quien lo escribe. El lugar de esos logros en el curriculum y la manera de ponerles cifras son asuntos aparte, con sus propias guias sobre la seccion de logros y sobre cuantificar resultados. Una acreditacion obtenida tras un examen es una certificacion. La cuota que pagas a una asociacion profesional es una afiliacion. Ninguna de las dos va bajo este encabezado.
La prueba es sencilla: alguien te ha elegido frente a otras personas. Si es asi, es un premio. Si lo has conseguido aprobando, pagando o cumpliendo con tu trabajo, va en otro sitio.
Los premios que pasan el corte
Aplica tres filtros a cada uno.
- Reciente. Un reconocimiento de hace poco describe al profesional que eres hoy. Uno de hace una decada necesita otro motivo para quedarse.
- Relevante. Tiene que decir algo del trabajo al que aspiras. Un premio de ventas en un curriculum comercial, por supuesto. Un campeonato provincial de ajedrez en el de una contable, rara vez.
- Reconocible. El lector conoce a la entidad que lo concede, o puedes explicarla en seis palabras.
Con dos filtros superados de tres, el premio suele quedarse. Con uno solo, ocupa el sitio de un dato mejor.
Premios de hace una decada
La antiguedad no basta para descartar un premio. Un premio extraordinario de fin de carrera, un premio nacional o una beca de excelencia de una fundacion conocida conservan su valor mucho tiempo, porque la seleccion fue dura y el nombre sigue diciendo algo.
Lo que caduca es la zona media: el premio escolar, el "joven talento" de un congreso que ya no se celebra, el hackathon de estudiante cuando llevas una decada larga de carrera.
Mi regla: un premio antiguo se queda si todavia te apetece que te pregunten por ello en una entrevista. Si tu respuesta empieza con "uf, de eso hace mucho", quitalo.
El problema del "empleado del mes"
Los reconocimientos internos tienen un problema de traduccion. Dentro de la empresa todo el mundo entiende su valor. Fuera, el lector no distingue si se concede a una persona entre cuatro mil o si rota cada mes en un equipo de nueve.
La pregunta util es si puedes indicar la selectividad. "Empleado del mes, marzo de 2024" no le dice nada a un desconocido. "Premio de Presidencia 2024, 5 premiados entre 2.300 personas de plantilla, por rehacer el circuito de devoluciones" le dice mucho. Si el grupo de candidatos es minimo o se trata de un ritual de motivacion, dejalo fuera.
Redactar el premio para alguien de fuera
Una buena entrada contiene cuatro datos: la entidad, la fecha, el motivo y la dificultad.
- La entidad que lo concede. Con el nombre completo. Unas siglas que el lector no conoce equivalen a un hueco.
- La fecha. Basta con la cifra del calendario, 2023 o 2024. El mes de la gala no le importa a nadie.
- El motivo. El nombre de la categoria casi nunca alcanza. Cuenta con palabras llanas lo que has hecho.
- La selectividad. Candidaturas presentadas, puesto, porcentaje de admitidos. Da la cifra de la que puedas responder, y ninguna si tienes que inventarla.
Algunos ejemplos de antes y despues, todos inventados:
- Antes: "Ganadora, Premios de Logistica." Despues: "Ganadora, categoria de innovacion en almacen, Premios Regionales de Logistica 2024 (60 candidaturas), por redefinir las rutas de preparacion de pedidos."
- Antes: "Premio extraordinario." Despues: "Premio Extraordinario de Fin de Carrera 2022, Grado en Ingenieria Industrial, mejor expediente de una promocion de 180 titulados."
- Antes: "Hackathon, segundo puesto." Despues: "Segundo puesto entre 48 equipos, Hackathon de Datos Abiertos 2023, por una herramienta de prediccion de retrasos de autobus."
Todas las versiones nuevas son largas, y no pasa nada. Un premio bien explicado pesa por encima de tres nombres en fila; compensa las palabras de sobra quitando las entradas flojas.
Cuida tambien el vocabulario. Ganador, finalista, accesit y mencion no son sinonimos, y el fallo de cualquier jurado se consulta en internet en medio minuto. No conviertas un puesto de finalista en una victoria.
Premios de equipo: tu parte
Muchos premios van a un equipo, a un proyecto o a una empresa entera. Puedes citarlos siempre que la frase lo diga.
"Premio al Mejor Equipo de Atencion al Cliente 2023 (equipo de 12 personas; responsable del nuevo sistema de clasificacion de reclamaciones que cita el jurado)" es honesto y sigue impresionando. "Mejor Atencion al Cliente 2023", a secas bajo tu nombre, da a entender otra cosa, y una llamada a tu antigua jefa basta para corregirlo.
Si el premio es de la empresa en conjunto y tu unica relacion con el galardon es haber trabajado alli, no es tuyo. Mencionalo en la descripcion del empleador si ayuda a situar la casa, y en ningun otro lugar.
Becas, ayudas y certamenes
Una beca o una ayuda es un premio con dinero, y eso ya comunica algo antes de cualquier explicacion: alguien ha decidido financiarte.
En una beca de excelencia o de colaboracion, nombra a la entidad y el criterio: "Beca de excelencia 2019-2022, Fundacion Arlanza, 12 becarios entre 400 solicitudes, por expediente y entrevista". Una beca por renta no tiene que disfrazarse de otra cosa, y tampoco tienes obligacion de detallar su naturaleza: nombre y entidad bastan. En una ayuda a la investigacion o a la creacion, el importe cabe si da idea de la escala, junto a tu papel exacto, porque investigadora principal y miembro del equipo no significan lo mismo.
Con los certamenes y concursos conviene precisar. Aprobar una oposicion o una prueba de acceso forma parte de tu trayectoria, no de tus premios. Un puesto en un certamen literario, un concurso de oratoria o una competicion de innovacion tiene aqui su sitio, con el puesto y la cantidad de participantes.
Seccion propia o una frase dentro de un puesto
Abre una seccion de "Premios y reconocimientos" a partir de dos entradas solidas. Con una sola, un encabezado seguido de un unico renglon queda pobre y atrae la mirada hacia lo que falta.
Un premio solitario rinde mejor dentro del puesto en el que lo has ganado, como cierre de la lista: "Proyecto reconocido con el Premio de Presidencia 2024 (5 premiados entre 2.300 personas)". El lector ve juntos el trabajo y el veredicto externo, que es justo lo que interesa.
Cuando la seccion existe, va despues de la experiencia y la formacion en la mayoria de los casos. Subela solo si en tu sector los premios son la vara de medir, como en arquitectura, publicidad, periodismo, investigacion o artes escenicas, y el seleccionador espera verlos pronto.
Un apunte de orden interno. Si generas el curriculum a partir de tu perfil de LinkedIn, por ejemplo con Postulit, los premios llegan tal y como los escribiste hace tiempo, casi siempre un nombre y una fecha. Rellenar bien el apartado de reconocimientos del perfil es otro tema; en el curriculum, rehaz cada entrada con los cuatro datos antes de enviarlo.
Para esta semana
Apunta todos los premios que puedas alegar. Tacha los que fallan dos filtros de tres. Para cada uno que quede, escribe la entidad, la fecha, el motivo y la selectividad, y borra cualquier cifra que no puedas justificar.
Si la frase no deja claros la entidad que elige, la cantidad de candidatos y el motivo, el premio no figura todavia en tu curriculum. Solo figura su nombre.
Luego cuenta. A partir de dos, seccion propia. Con uno, bajo el puesto del que procede.